12_encuentro_feminista

Lineamientos metodológicos

12 Encuentro: 30 años de feminismo Latinoamericano y del Caribe: desatar, desnudar y reanudar

Mayo 5 de 2011


Prólogo

Este documento recoge los diálogos, los sueños, las esperanzas y los acuerdos de quienes hemos participado en la Comisión de Metodología y Temática del 12 Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe y retoma las propuestas, comentarios y sugerencias de muchas feministas de América Latina y del Caribe.


Estamos frente al inmenso y feliz reto de conmemorar los primeros 30 años de haber realizado el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe y de haber establecido el 25 de Noviembre como Día Internacional de la No violencia Contra las Mujeres.

Desde esta perspectiva, elaboramos un documento que se fue enriqueciendo y llenando de los sentidos compartidos y, posteriormente, incorporamos los resultados de la consulta regional sobre los temas de interés central en estos 30 años de feminismo en Latinoamérica y el Caribe y, de esta forma, llegamos a producir seis versiones del texto.

Un momento significativo en la elaboración del documento fue la reunión realizada en Bogotá por la Comisión de Metodología y Temática , en la cual se establecieron como momentos y ejes metodológicos las acciones de desatar, desnudar y reanudar, tal como se explicará en el texto.

Finalmente, el documento fue remitido a feministas de distintos países de América Latina y el Caribe, así como a feministas que expresan  diversidad de condiciones y situaciones en Colombia. Sus comentarios y sugerencias fueron incorporados en este documento que a partir de este momento condensa el sentido, la metodología y los contenidos de nuestro 12 Encuentro. 

De esta forma, se ha realizado un dialogo polifónico en el cual esperamos haber captado  las palabras, las vibraciones, los sentires y deseos, las expectativas y propuestas de quienes han participado en la elaboración del documento desde sus múltiples espacios y formas de vivenciar el feminismo en América Latina y el Caribe.

Este y los otros documentos que circularán, elaborados teniendo en cuenta los intereses que se expresaron en la consulta realizada, se proponen motivar el diálogo, la discusión, la producción teórica, metodológica y estratégica, la construcción y deconstrucción del saber y del sentido del feminismo en esta geografía corporal e histórica. De esta forma, damos por inaugurado este 12 Encuentro, que está ya en marcha, con las múltiples expresiones y aportes de las feministas autoconvocadas. 

Desatar, desnudar y reanudar

Nombrar el 12 Encuentro 30 años de feminismo Latinoamericano y del Caribe: desatar, desnudar y reanudar es la propuesta de dar una mirada al camino recorrido con el fin de desatar los nudos que hemos ido amarrando, reanudar los debates y diálogos cerrados, desnudando los cuerpos, las conciencias y las apuestas políticas por una vida digna, libre y autónoma para las mujeres; ejercicio político que esperamos, nos permitirá pensar juntas acerca del horizonte de las luchas feministas en la región.

El Encuentro regresa a Colombia después de tres décadas y para la Comisión Coordinadora Estratégica   no hay mejor oportunidad para hacer un balance y aprovechar la capacidad reflexiva del movimiento feminista, así como su cada vez mayor pluralidad, para trazar juntas caminos que nos permitan seguir adelante. Nuestro punto de partida es nuestro lugar en el mundo: Latinoamérica y el Caribe, que lejos de ser un aspecto insignificante, marca nuestra mirada y nuestro posicionamiento político en el contexto del feminismo global. 

Desde este lugar geográfico y político, de nuevo apelamos a palabras conocidas que nos han inspirados en otros momentos para actuar juntas: desatar, desnudar y reanudar. Las tres sugieren nudos, redes, enredos y nuevos comienzos. Por ello, queremos establecer el sentido que le hemos dado y que guiarán política, metodológica y estratégicamente el desarrollo de este 12 Encuentro.

De partida queremos situarnos en una concepción de los nudos tal como lo describió Julieta Kirkwood : “(...) Los nudos se pueden deshacer siguiendo la inversa trayectoria, cuidadosamente,...con el hilo que hay detrás, para detectar su tamaño y su sentido; o bien se pueden cortar con presas de cuchillos o espadas para ganarse de inmediato el imperio de las cosas en disputa. De allí surge, creo, la primera brutal divergencia entre conocimiento y poder (…)”. (Kirkwood, 1986).

En ese sentido, nuestra propuesta para desatar los nudos, para desnudarlos y para reanudarlos tiene que ver con disponer de un escenario de debate, argumentación, escucha e intercambio que permita reconocer los poderes individuales y colectivos que atraviesan nuestras relaciones y nos han permitido crecer como feministas y como movimiento pero, también, hacer un balance de los caminos recorridos por el feminismo en Latinoamérica y el Caribe. Nuestra propuesta es que el poder (individual y colectivo) del feminismo de la región suscite un saber (individual y colectivo) que nos permita autoreconocernos y movilizarnos. Poco a poco vamos a desarrollar cada una de estas ideas.

Desatar-Desnudar

Nuestras concepción de los nudos se basa en la idea de que éstos “no son estáticos ni rígidos; contienen múltiples entradas y salidas especialmente ahora cuando parecería que el movimiento se encuentra en un momento crucial respecto a cambiar de lógica frente a las transformaciones paradigmáticas actuales que aún no logran ser asimiladas en toda su complejidad”. (Olea y Vargas Valente, 1998).

Los nudos a los que nos referimos son políticos. Tienen origen el sistema opresor que llamamos patriarcado, que se constituye y, a su vez, es condicionado por la explotación de clase, el racismo, el heteroseximo y el colonialismo. Nuestros nudos son núcleos estructuradores y organizadores de una sociedad injusta que incluye la dominación de las mujeres en su funcionamiento. Se han ido consolidando con el tiempo por medio del ejercicio abusivo del poder y la acumulación de recursos en pocas manos.

Se han hecho visibles y han sido retados por el movimiento feminista en sus distintas expresiones pero siguen estando vigentes. Son aquellos asuntos que siendo centrales para cambiar la vida de las mujeres, nos dividen o nos separan, de acuerdo con las concepciones, estrategias o recursos que cada región, país, red, organización o feminista, considera más adecuado o central.

Los nudos, según Julieta Kirkwood, “aluden a la forma de crecimiento –ni suave ni armónico- del movimiento. A ellos podemos acercarnos apresuradamente, tratando de eliminarlos con un tajo de espada, como lo hizo Alejandro Magno con el nudo gordiano, para de esta forma eliminar la búsqueda o la discusión. Podemos intentar también desenredarlos, separar sus hilos, buscando sus inicios, seguir sus entrelazamientos y sus reacomodos. A través de los nudos feministas, vamos conformando la política feminista”. (Olea y Vargas, 1998). 

Para el feminismo latinoamericano y del Caribe los nudos nunca han sido amarres. Son catalizadores, motores y/o impulsores de nuestra acción política. También son preguntas que se han formulado e intentado resolver, asuntos críticos que todavía hoy concitan atención. Por ello, una y otra vez volvemos sobre ellos para seguir transformando nuestras prácticas políticas.

Des-atar en este 12 Encuentro tendrá el significado mismo de la palabra soltar, desenlazar lo atado, desanudar, desasir, desamarrar, a través de las herramientas de, en primer lugar, la memoria, su construcción, su reconstrucción, su relato desde distintas voces y lugares y, en segundo lugar, del balance, como recuento de los muchos logros, pero también de las difíciles barreras y los retrocesos que vivimos en la región. 

Re-construir la memoria y hacer balances implica despojarnos de la ropa… En un sentido literal, dejar desnudos los cuerpos en su propia piel, sin cubrirlos con los ropajes que a veces no nos permiten identificarlos/nos con claridad. Con esta estrategia queremos abordar críticamente nuestra  práctica política, en  lo personal y en lo  colectivo, reconocer nuestros  fracasos tanto como nuestros éxitos colectivos.

El feminismo habita y transita en contextos locales y regionales que inciden en sus modos de actuar y sus objetivos. El feminismo de América Latina y el Caribe es plural, diverso, expresa la diferencia y la multiplicidad que nos constituye, además, tiene horizontes éticos democráticos, pacifistas y de solidaridad. También y como a cualquier otro movimiento social y político lo atraviesa el poder, la desigualdad y el conflicto. Por ello, ha creado lenguajes, símbolos y signos que nos permiten entendernos y luchar juntas pero que a veces, a fuerza de ser usados, se han vaciado de sentido o de contenido.

Desnudemos el patriarcado, el capitalismo, el racismo, el colonialismo, el uso abusivo del poder, el mandato heterosexual, el aborto, las violencias; la imposición en forma hegemónica y arbitraria de un sexo/género sobre los cuerpos y la desigualdad entre las mujeres. Liberemos de sus gastadas ropas cada uno de estos conceptos. Escudriñemos las entrañas de la democracia y de la autonomía. Renovemos o reafirmemos su sentido político en nuestra lucha hoy en día. 

Esta es una nueva oportunidad para situarnos y situar las luchas feministas en este contexto espacial y temporal: necesitamos repensar e intercambiar ideas y argumentos sobre las diferencias en las subjetividades de las feministas y, en este sentido, en la pluralidad y la diversidad del sujeto político del feminismo.

Re-anudar-Re-anudarnos: cómo seguir

Amalia Fischer nos recuerda que “el movimiento feminista latinoamericano se ha planteado a sí mismo como multiplicidad, como rizoma, en donde no existen universales, ni unidad. El feminismo latinoamericano es a-centrado, no-jerárquico a pesar de las arborescencias que intentan consolidarse en él. Sus relaciones –tan dentro, como fuera de él- y sus acciones son de una gran complejidad porque además de ser una multiplicidad, en él se expresan una pluralidad de modos de pensar, actuar y habitar en el mundo. Estas transversalidades y mesetas, interconectadas, que transitan por el movimiento feminista están sometidas al orden-desorden-orden…” (Amalia Fischer, 1998).

Es en este camino no lineal de orden-desorden-orden, proponemos un Encuentro de memoria y balance, de desnudos y goces, pero también de análisis político y de reanudación de acciones y estrategias, de manera conjunta como región, en la medida de lo posible, pero también reconociendo aquellos esfuerzos que sólo pueden tener lugar desde lugares y/o esfuerzos particulares, reconociendo una vez más que la fortaleza del feminismo no está únicamente en su ser colectivo, sino también en su ser individual: una sujeto del feminismo que se crea, recrea y reconstruye en su relación son sus pares, en espacios como los Encuentros Feministas.

Este Encuentro quiere reanudar de una manera simbólica (porque nunca se ha detenido) la idea de que “los encuentros no son únicamente espacios en donde se lanzan estrategias a lo público, a la realpolitik. Son también espacios en donde se intercambian experiencias, opiniones, identifican problemas y evalúan las distintas prácticas desarrolladas, así como se plantean y conectan tareas y proyectos hacia el futuro”. (Amalia Fischer, 1998).

Entendemos como reanudar reiniciar, recomenzar, reemprender aquello que colectivamente queramos impulsar, pero también reconocer y proseguir, continuar, aquello que el movimiento feminista de América Latina y el Caribe ha venido logrando y transformando, finalmente renovar, restablecer nuestros nudos, compromisos y estrategias:  “Los encuentros feministas han sido espacios de desterritorialización de la dominación masculina porque la participación de cada una es a título individual, son creación del territorio existencial en donde una manera u otra se intenta deconstruir de manera colectiva la dominación masculina a partir de crear un espacio de pensamiento-acción…”. (Amalia Fischer, 1998).

En este nuevo espacio de pensamiento y acción no nos interesa cerrar debates, delimitar radicalmente los temas ni precisar el resultado final deseado o esperado del Encuentro, más allá de poder encontrarnos de nuevo.

En síntesis…

Desatar y desnudar tienen algo en común y es que ambas estrategias nos sirven para animar la discusión de la memoria, el prefijo "des" nos lleva a la negación o a la inversión del significado de las cosas, nos indica lo que tenemos que buscar y retomar para resignificar. Y en reanudar, el prefijo "re" nos puede dar las pistas para volver a cargar, volver a fluir en nuestras apuestas como feministas. Los dos primeros elementos son para generar la reflexión a partir del pasado y el último es para pensar y construir el futuro.

Nuestra propuesta, finalmente, es que tal como lo hemos aprendido las feministas a lo largo de nuestra historia de lucha, para analizar y para transformar la realidad es necesario plantearnos una estrategia temática y metodológica plural y diversa. No queremos ubicarnos en polaridades o dilemas sino que queremos ser capaces de percibir y aprovechar los múltiples matices.

Un primer ejercicio de consulta regional hecha por medio  de la aplicación de casi setenta encuestas nos dieron un listado de temas que deben tener espacios y tiempos en este 12 Encuentro: la ciudadaníala democracia y la necesidad de un Estado laicolas sexualidades, el racismo, los cuerpos y las subjetividades, el sistema económico, la pobreza y la globalización. Algunas expresan interés por debatir la relación del feminismo con otros movimientos sociales, las relaciones al interior del mismo feminismo y la autonomía en las prácticas feministas de cara al Estado y la cooperación internacional. En este 12 Encuentro cada una de estas temáticas se desatará, se desnudará y se reanudará.

Este Encuentro, finalmente, quiere ser escenario de la celebración-conmemoración de los 30 años en que las feministas latinoamericanas y del Caribe instituyeron el 25 de noviembre como Día de la No Violencia Contras las Mujeres, logro histórico que hoy en día hace parte de muchas agendas públicas en el mundo y se constituye en una de las marcas del alcance que puede tener el transitar juntas por los caminos del feminismo en nuestra región.

Nota final: Este documento base, producido por la Comisión de Metodología y Temática con el apoyo y las reflexiones de muchas feministas de Colombia y la región, es el inicio de una serie de pro-vocaciones que esperamos generar desde esta comisión. Desde aquí pensamos que la metodología y los temas de debate están intrínsecamente relacionados (razón por la que convertimos dos comisiones en una: Metotema) y que no es posible repensar la metodología para el 12 Encuentro si esta reflexión no se acompaña de los temas que queremos discutir. Desatar, desnudar y reanudar son una base metodológica para nuestro diálogo y desde estos lugares y con estos verbos hemos construído las pro-vocaciones temáticas que empezarán a circular tras este documento. Y desde esos verbos y lugares, estamos construyendo las provocaciones metodológicas que circularán después. Son documentos distintos que se han separado por razones de tiempo pero que concebimos como intrínsecamente relacionados: lo temático y lo metodológico.

Copyright © 1999-2011 Intelligent Web Ver 7.7 All Work Solutions Ltda. Todos los Derechos Reservados - www.12encuentrofeminista.org